COMO NO ESTABA EL REY...
Jorge Lorenzo ha hecho historia en Estoril, ¡sí señor! Tercera carrera, tercera pole y primera victoria estableciendo récords y rompiendo todas las estadísticas. Un fin de semana completísimo del de Yamaha al estilo de los que protagonizaba el año pasado con la Aprilia. Bueno, protagonizaba o protagonizaban... porque tiene aquella manía de castigar el diccionario con aquello de "hemos hecho una buena carrera", "nos vamos a operar". Lo primero casi se entiende por extender los logros a su equipo, pero lo del plural de operarse del síndrome compartimental..., muestra una falta de formación y cultura parecida a la de la mayoría de los pilotos, que se ven en un apuro cada vez que les preguntan por el libro que están leyendo. Pero claro, como dicen que en esto de la moto todo se centra en darle al gas...
Al margen de todo esto, de la alegría porque Lorenzo se une al club de los Puig, Checa, Crivillé, Gibernau, Pedrosa y Elías en la categoría máxima del motociclismo mundial, hay que constatar alguna cosa más en esta tercera carrera del año: El Rey no estaba porque Lorenzo y Pedrosa no se han dado la mano en una clara muestra de la ausencia de respeto y consideración que deben tenerse fuera de la pista. Los Michelin funcionan y mucho, y todo indica que Rossi no tomó la decisión más acertada a la hora de dejar las gomas del simpático "Bibendum". En Ducati tienen que estar preocupados porque el único que entiende su moto, Stoner, ha sido sexto a casi medio minuto del vencedor, mientras que Melandri ha ocupado el decimotercer lugar por delante de Guintoli y tras un Elías que parece no acabar de tener suerte en la mesa de negociaciones invernal, porque siempre parece estar en el lugar equivocado.
A bote pronto, esto es lo que parece el Gran Premio de Portugal, en el que una vez más los nuestros nos han hecho sentirnos orgullosos y ha caído el segundo doblete consecutivo de MotoGP.
Al margen de todo esto, de la alegría porque Lorenzo se une al club de los Puig, Checa, Crivillé, Gibernau, Pedrosa y Elías en la categoría máxima del motociclismo mundial, hay que constatar alguna cosa más en esta tercera carrera del año: El Rey no estaba porque Lorenzo y Pedrosa no se han dado la mano en una clara muestra de la ausencia de respeto y consideración que deben tenerse fuera de la pista. Los Michelin funcionan y mucho, y todo indica que Rossi no tomó la decisión más acertada a la hora de dejar las gomas del simpático "Bibendum". En Ducati tienen que estar preocupados porque el único que entiende su moto, Stoner, ha sido sexto a casi medio minuto del vencedor, mientras que Melandri ha ocupado el decimotercer lugar por delante de Guintoli y tras un Elías que parece no acabar de tener suerte en la mesa de negociaciones invernal, porque siempre parece estar en el lugar equivocado.
A bote pronto, esto es lo que parece el Gran Premio de Portugal, en el que una vez más los nuestros nos han hecho sentirnos orgullosos y ha caído el segundo doblete consecutivo de MotoGP.
Publicado por The Slick Man, el 13/04/2008 a las 17:16
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