EN BOCA CERRADA...
Alberto Puig es, además de alguien que sabe mucho de motos y motociclismo, un hombre todo pasión, todo corazón, que siempre dice lo que piensa a cualquiera que le pregunte sin pensar en diplomacias o falsas modestias.
Eso sí, decir lo que se piensa comporta a veces pensar poco lo que se dice y eso es lo que parece haber sucedido cuando Puig ha valorado el segundo título de Campeón del Mundo de 250cc logrado por Jorge Lorenzo, y no ha podido resistir compararlo con "su" Pedrosa o entrar al "trapo" de los que buscaban un titular contundente y lo han acabado consiguiendo.
No es la primera vez que Puig realiza afirmaciones que alcanzan la línea de flotación de Lorenzo y su entorno, aunque a posteriori las tenga que acabar matizando para desvestirlas de todo lo personal y darles estatus de reflexión genérica.
Comparar títulos, rendimientos y calidades entre Lorenzo y Pedrosa es arriesgado porque cada Campeón y Campeonato tienen sus circunstancias y, seguramente, encabezar la clasificación tras el último Gran Premio, guarda siempre el mismo significado y atesora el mismo valor, ya que no hay ninguna temporada comparable a otra.
Que la moto de Lorenzo es un "tiro", es algo que no se le escapa a nadie, pero ése es el producto del trabajo realizado por una marca y un equipo. Además, en los deportes del motor, los mejores acaban disponiendo de las mejores armas; es el justo premio a su talento y esfuerzo.
Cierto es que el cuarto de litro parece una copa monomarca Aprilia por el distanciamiento de HRC que, lejos de haber perdido interés por la categoría, pretende forzar la situación para lograr que la introducción de los motores de cuatro tiempos se realice antes de lo previsto, aunque no creo yo, que la moto de Dovizioso sea un "carro de polos". Pero claro, Alberto Puig también contribuye al presunto pasotismo de los japoneses desde que está flirteando con KTM para dejar Honda, en lugar de haber utilizado su alta posición y prestigio dentro de la marca para arrancarles una implicación mayor en el cuarto de litro; aunque lógicamente, a él lo que le obsesiona es que Pedrosa tenga lo mejor de lo mejor en MotoGP (aspiración lícita y lógica de cualquier mánager de piloto).
Sea como fuere, Alberto ha dicho (en una entrevista a una revista masculina) lo que piensa, pero a Lorenzo y Pedrosa se les deberá comparar en la pista a partir del año que viene. Y eso sí, que gane el mejor y que, si es posible, luchen por el título... los dos.
Eso sí, decir lo que se piensa comporta a veces pensar poco lo que se dice y eso es lo que parece haber sucedido cuando Puig ha valorado el segundo título de Campeón del Mundo de 250cc logrado por Jorge Lorenzo, y no ha podido resistir compararlo con "su" Pedrosa o entrar al "trapo" de los que buscaban un titular contundente y lo han acabado consiguiendo.
No es la primera vez que Puig realiza afirmaciones que alcanzan la línea de flotación de Lorenzo y su entorno, aunque a posteriori las tenga que acabar matizando para desvestirlas de todo lo personal y darles estatus de reflexión genérica.
Comparar títulos, rendimientos y calidades entre Lorenzo y Pedrosa es arriesgado porque cada Campeón y Campeonato tienen sus circunstancias y, seguramente, encabezar la clasificación tras el último Gran Premio, guarda siempre el mismo significado y atesora el mismo valor, ya que no hay ninguna temporada comparable a otra.
Que la moto de Lorenzo es un "tiro", es algo que no se le escapa a nadie, pero ése es el producto del trabajo realizado por una marca y un equipo. Además, en los deportes del motor, los mejores acaban disponiendo de las mejores armas; es el justo premio a su talento y esfuerzo.
Cierto es que el cuarto de litro parece una copa monomarca Aprilia por el distanciamiento de HRC que, lejos de haber perdido interés por la categoría, pretende forzar la situación para lograr que la introducción de los motores de cuatro tiempos se realice antes de lo previsto, aunque no creo yo, que la moto de Dovizioso sea un "carro de polos". Pero claro, Alberto Puig también contribuye al presunto pasotismo de los japoneses desde que está flirteando con KTM para dejar Honda, en lugar de haber utilizado su alta posición y prestigio dentro de la marca para arrancarles una implicación mayor en el cuarto de litro; aunque lógicamente, a él lo que le obsesiona es que Pedrosa tenga lo mejor de lo mejor en MotoGP (aspiración lícita y lógica de cualquier mánager de piloto).
Sea como fuere, Alberto ha dicho (en una entrevista a una revista masculina) lo que piensa, pero a Lorenzo y Pedrosa se les deberá comparar en la pista a partir del año que viene. Y eso sí, que gane el mejor y que, si es posible, luchen por el título... los dos.
Publicado por The Slick Man, el 26/10/2007 a las 08:45
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