GO WEST
Kawasaki acaba de confirmar que Anthony West será el compañero de Hopkins la próxima temporada tras descartar el regreso de Nakano, y optar por la solución más barata, que es la del australiano..., a quien más de uno bautizaba como el sucesor de Doohan hace ocho años cuando era compañero de Ukawa en los 250cc. Y se ha quedado en el camino viendo cómo Bailyss y Stoner han alcanzado mayor popularidad y mejores resultados.

Ahora este rubio de voz potente, y grandes habilidades para rodar en mojado, tiene ante sí la última oportunidad de dar un salto cualitativo y, sobre todo, de consolidar su carrera deportiva, en la que ha ido dando palos de ciego y desperdiciando algunas buenas oportunidades.
La última vez que desperdició una buena oportunidad fue en la temporada 2005 cuando, dos semanas después de subirse al podio en su estreno en Donington con la KTM y hacerlo bien bajo el agua, dijo que aquella moto no estaba a su altura y provocó la inmediata reacción de Harald Bartol. El responsable de la marca austríaca en las carreras aseguró que era el piloto quien no estaba a la altura de la moto y lo puso de patitas en la calle.
La presente temporada la empezó con Matteoni y Aprilia en los 250. Y combinó su participación en el cuarto de litro con dos carreras del mundial de Supersport con Yamaha, que ganó y que le permitió firmar con la marca de los diapasones un contrato que luego se comieron, porque Kawasaki lo reclutó para sustituir al retirado Jacque.
Su trayectoria es tan rocambolesca como carente de un mánager que le diga lo que tiene que hacer, pero ahora vuelve a tener una oportunidad de oro para consolidarse como piloto de MotoGP. ¿La aprovechará?
¿Cinco Yamaha?
Por cierto, me han dicho que hasta hace tres semanas, Yamaha pretendía tener tres motos en su equipo oficial (Rossi, Edwards y Lorenzo) y dos en Tech 3. Pero al final, la cosa ha acabado con dos y dos, y un currante de los buenos como Guintoli en la calle.

Ahora este rubio de voz potente, y grandes habilidades para rodar en mojado, tiene ante sí la última oportunidad de dar un salto cualitativo y, sobre todo, de consolidar su carrera deportiva, en la que ha ido dando palos de ciego y desperdiciando algunas buenas oportunidades.
La última vez que desperdició una buena oportunidad fue en la temporada 2005 cuando, dos semanas después de subirse al podio en su estreno en Donington con la KTM y hacerlo bien bajo el agua, dijo que aquella moto no estaba a su altura y provocó la inmediata reacción de Harald Bartol. El responsable de la marca austríaca en las carreras aseguró que era el piloto quien no estaba a la altura de la moto y lo puso de patitas en la calle.
La presente temporada la empezó con Matteoni y Aprilia en los 250. Y combinó su participación en el cuarto de litro con dos carreras del mundial de Supersport con Yamaha, que ganó y que le permitió firmar con la marca de los diapasones un contrato que luego se comieron, porque Kawasaki lo reclutó para sustituir al retirado Jacque.Su trayectoria es tan rocambolesca como carente de un mánager que le diga lo que tiene que hacer, pero ahora vuelve a tener una oportunidad de oro para consolidarse como piloto de MotoGP. ¿La aprovechará?
¿Cinco Yamaha?
Por cierto, me han dicho que hasta hace tres semanas, Yamaha pretendía tener tres motos en su equipo oficial (Rossi, Edwards y Lorenzo) y dos en Tech 3. Pero al final, la cosa ha acabado con dos y dos, y un currante de los buenos como Guintoli en la calle.
Publicado por The Slick Man, el 31/08/2007 a las 11:13
Danos tu opinión
Patrocinadores
Buscar...
Categorías
