
En tres años lo ha organizado tres veces, y por eso Yamaha ha hecho ya tradición de su 'party' en el acuario de Monterey (California). Un millar de personas asistieron el viernes pasado por la noche a un acto social, más que deportivo, en el que por supuesto, además de la familia norteamericana de Yamaha, se da cita casi por entero el paddock de MotoGP. Como no podría ser de otra forma, hay un momento para los discursos y para las fotos de familia. La de cuantos pilotos Yamaha, del presente y del pasado, quepan. En este caso, tres fueron las estrellas de las fotos: Valentino Rossi, Giacomo Agostini y Wayne Rainey. En la foto se ve a Valentino y Agostini de confidencias, y a su lado al piloto de Monterey, 3 veces campeón del mundo de 500cc. Este fin de semana pasado, el circuito de Laguna Seca le ha puesto su nombre a una curva, la siguiente al sacacorchos. La complicidad de Rainey también ayudó a que el MotoGP volviera a los Estados Unidos.
Por cierto, que Jaime Martín publicó en Marca este sábado un interesante entrevista con Wayne. Destacable que el californiano crea que Pedrosa es uno de los dos o tres mejores pilotos del mundo.
Y volviendo a la fiesta de Yamaha, el que por allí se deja caer, ¡puede hacerse una foto subido a la M1 del 46!